Dependiómetro: Un Instrumento Clave para Evaluar la Dependencia Emocional en Jóvenes Universitarios

Cada relación humana es diferente, cuando comenzamos a vincularnos, vamos estableciendo las pautas y normas de conducta que son «normales» en esa relación. Al hablar de las relaciones amorosas, podemos decir que siempre hay ciertos elementos dependientes, sin que esto implique patología o peligro, sino por el contrario, es adaptativo y algo esperado (sobre todo en las primeras etapas de una relación, como el enamoramiento) (Castelló, 2005; Schaeffer, 1992).

Sin embargo, cuando la dependencia es excesiva, las relaciones dejan de ser saludables y surge un contexto negativo para el desarrollo de la relación (Urbiola et al., 2017). La dependencia emocional se refiere a un patrón de comportamiento en el cual las necesidades afectivas se perciben insatisfechas y se manifiestan de forma extrema hacia otra persona, lo cual conlleva a desarrollar ciertas características dependientes, Castelló (2005).

Hace unos meses se publicó, con la colaboración de mi colega, el Dr. Luis García de la UG, el artículo Dependiómetro: una alternativa instrumental para evaluar dependencia emocional hacia la pareja en jóvenes, que tiene como objetivo principal presentar una escala que permite evaluar las manifestaciones de dependencia emocional en jóvenes y, dar, a la sociedad en general una herramienta útil para identificar si está viviendo este fenómeno.

La escala evalúa las distintas formas en que se manifiesta la dependencia emocional, especialmente en los jóvenes, incluyendo áreas importantes en su vida como el uso de los medios digitales, así, se obtuvo una herramienta efectiva que clasifica estas manifestaciones en un orden ascendente de intensidad, brindando un enfoque claro y estructurado para entender cómo se experimenta y maneja la dependencia emocional en sus relaciones.

El Dependiómetro no solo mide la intensidad de la dependencia emocional, sino que también ofrece una estructura jerárquica que organiza sus manifestaciones según su gravedad. Entre las conductas evaluadas se incluyen amenazas de autolesiones para evitar el abandono, conductas riesgosas para captar la atención de la pareja, y el deterioro en la vida social, laboral o académica ocasionado por el vínculo amoroso. Estas manifestaciones están distribuidas en un rango que va desde preocupaciones comunes en las relaciones hasta comportamientos más graves que requieren intervención inmediata.

El uso del Dependiómetro representa una innovación importante en la evaluación de la dependencia emocional, especialmente en una población joven, donde las relaciones son frecuentemente idealizadas o malinterpretadas. Además, esta herramienta puede aplicarse sin la necesidad de un examinador presente, facilitando su uso en diversos contextos como universidades, programas de salud mental, así como su aplicación en el ámbito terapéutico.

Al igual que en otras áreas de la psicología, quedan muchas tareas pendientes, entre ellas la necesidad de desarrollar políticas públicas que aborden la dependencia emocional en jóvenes, sugiriendo la integración de programas de prevención y asistencia en instituciones educativas y campañas mediáticas que promuevan relaciones sanas. Además, es importante seguir trabajando en líneas de investigación centradas en los distintos componentes de la dependencia emocional y su relación con otros factores como la violencia en la pareja, desarrollo de la depresión, ansiedad, ideación suicida, entre otros.

En resumen, este artículo ofrece una herramienta valiosa para la psicología relacional y el bienestar emocional de los jóvenes. El Dependiómetro permite no solo la identificación temprana de la dependencia emocional, sino también la posibilidad de intervenir antes de que se convierta en un problema más profundo, facilitando así relaciones más equilibradas y saludables.

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